lunes, 4 de julio de 2011

 

       ENSEÑAR GEOGRAFÍA HOY: NECESIDAD DE UN NUEVO ENFOQUE

            La enseñanza de la geografía en Educación General Básica pretende hacer “conscientes a los alumnos de su entorno (enseñar a percibir, imaginar, sentir, valorar). Que puedan interpretar, explicar, analizar, valorar y transformar su espacio geográfico positivamente para que como ciudadanos participen activamente en la toma de decisiones sobre la organización espacial y ordenamiento territorial” (Rodríguez, E. & otros, 2006, pp. 241)

            Sin embargo, diversas investigaciones han dado cuenta de las dificultades que tienen los alumnos de Quinto Básico en la comprensión del espacio geográfico, ya que es un concepto que les parece demasiado abstracto y que les cuesta asociar con la vida diaria.

            Por ello, Rodríguez & otros (2006) señalan que “se debe trabajar arduamente sobre la construcción del concepto de espacio geográfico (…), para así poder encaminar un verdadero aprendizaje de la geografía. Es necesario crear nexos entre la teoría geográfica y el espacio geográfico vivido, para así alcanzar una significación en su estudio” (Rodríguez, E. & otros, 2006, pp. 248)

            Y este es uno de los mayores problemas de la enseñanza de la geografía en enseñanza básica: los alumnos tienden a desconocer la relación que existe entre el espacio como teoría, que es el que estudian, de manera memorística en la escuela, y el espacio real, en el que se desenvuelven día a día. De esta manera, sus aprendizajes les parecen muy abstractos y poco aplicables a la vida diaria, perdiendo muchas veces el interés por la geografía desde pequeños.   
                                                

            Los Mapas de Progreso establecen que en Quinto Básico los alumnos debieran ser capaces de comprender que “el espacio geográfico se caracteriza estableciendo relaciones entre los rasgos naturales y humanos” (MINEDUC, 2009, pp. 5). Según estos mapas, los alumnos de este curso debieran identificar las características de un medio y su influencia sobre las personas que lo habitan.
           
            Diversas investigaciones que se han realizado dan cuenta de la dificultad que supone para los estudiantes establecer relaciones entre las características geográficas, los mapas y recursos naturales que estudian en la escuela y la realidad en que ellos se desarrollan. De alguna manera, les es muy difícil comprender que las ciencias que estudian en el colegio se refieren a la realidad concreta y les cuesta conectar los lugares de los mapas, con los lugares reales.

            De alguna manera, este problema se debe a que la geografía en Chile suele enseñarse desde una perspectiva tradicional, la que “se basa en la adquisición de información y la formulación de teorías sobre regiones y más tarde sistemas espaciales. Se da así mismo importancia, en esta etapa, a la adquisición de técnicas cartográficas y de trabajo de campo” (Fien, J., 1992, pp.74)

            Así, se pone énfasis en el aprendizaje memorístico de la geografía, sin considerar su estudio desde una perspectiva en que se relacionen la teoría y la realidad, para lograr un aprendizaje más significativo por parte de los estudiantes. Así, la geografía se vuelve un cúmulo de datos sin sentido que los estudiantes deben memorizar, sin darles significación alguna y limitando su capacidad de comprender las relaciones espaciales entre teoría y realidad.

            Respecto de esto, Barrera (1999) señala que “en la enseñanza de esta asignatura cobra especial relevancia el estudio del espacio inmediato como referente necesario, a fin de evitar que los niños aprendan una geografía enunciativa, libresca, fragmentada y memorística” (Barrera, I., 1999, pp.9)

            Investigaciones han  revelado que en la enseñanza de la geografía en Chile se pone más énfasis, como señala Fien (1992), en los resultados de aprendizaje que en el proceso de este y eso genera desinterés en los estudiantes, puesto que no se les considera actores fundamentales de su adquisición de conocimientos, sino que es el docente quien tiene el papel protagónico en este proceso.

            A raíz de lo expuesto, es posible señalar que es fundamental, para lograr una enseñanza significativa de la geografía, generar instancias en que los estudiantes relacionen los conocimientos con su realidad inmediata, ya que al aprender del entorno se podrá generar en ellos un “sentido de aprecio, de arraigo y de pertenencia al terruño, al lugar de origen que sentará las bases para el desarrollo de la identidad nacional y la valoración (de su patria). El conocimiento de otros lugares, personas y formas de vida diferentes a la propia, favorece actitudes de empatía, solidaridad y respeto a la diversidad étnica y cultural” (Barrera, I., 1999, pp.9)

            Se debe dejar de lado el enfoque memorístico desde el que se tiende a enseñar la geografía en Chile, para utilizar un enfoque humanístico, que, como señala Fien (1992) considera que los contenidos de aprendizaje deben estar orientados al desarrollo de los alumnos en un mundo que se encuentra constantemente en cambio. El estudio de la geografía debe entregar a los estudiantes las herramientas para lograr su bienestar y el sentido de pertenencia necesario para sentirse parte integrante de la sociedad y posibles agentes de cambio de esta, en miras a su mejoramiento.

            Solo si se considera la geografía al servicio del desarrollo humano y en directa relación con este, los alumnos alcanzarán el objetivo que señala el MINEDUC para esta asignatura, que es lograr el “desarrollo de conocimientos, habilidades y actitudes para comprender el  mundo que les toca vivir, tanto a lo largo de su historia como también en el presente y que los capacite para actuar crítica y responsablemente” (MINEDUC, 2009)  

Me parece que como docentes debemos enfrentar el desafío de ser guías de nuestros alumnos en un proceso en el cual aprenderán a enfrentar críticamente el espacio en que se desenvuelven, conociéndolo de la mejor manera posible, para así saberse agentes de cambio responsables de la historia y de su tierra.



Bibliografía:

* Barrera, I. (1999), “Geografía y su Enseñanza I”. Editorial SEP
* Fien, J. (1992) “Geografía, sociedad y vida cotidiana”. Disponible en http://cursos.puc.cl/eba4600-1/
* MINEDUC (2009) “Planes y Programas”
* Rodrígez, E. & otros (2006) “Problemas de Aprendizaje de la Geografía en Alumnos de Educación Básica”.


miércoles, 8 de junio de 2011

José Manuel Balmaceda: ¿visionario o tirano?



José Manuel Balmaceda es innegablemente uno de los personajes más cuestionados de la historia de Chile y ha dado pie para gran cantidad de críticas.
Así, se puede ver que mientras “para algunos autores, fue el estadista visionario que representó las transformaciones sociales y económicas de fines del siglo XIX y el gestor de los cambios necesarios para lograr un mayor desarrollo industrial; para otros fue el dictador, el tirano, que pasó por sobre la institucionalidad y desencadenó la Guerra Civil de 1891” (Memoria Chilena, 2011)
Juicios como estos son muy frecuentes cuando se habla de José Manuel Balmaceda. Sin embargo, no se puede juzgar a este personaje sin antes tratar de comprender su actuar desde el contexto y las influencias que recibió a lo largo de su vida, y que pueden servir para explicar su manera de pensar y lo que hizo.

¿QUÉ SE SABE ACERCA DE ÉL?

SU HISTORIA
José Manuel Balmaceda nació en Bucalemu, Chile, el 19 de julio de 1840 y sus padres fueron Manuel José Balmaceda y Encarnación Fernández.
Cursó la escolaridad en el colegio de Los Sagrados Corazones, terminando las humanidades en el Seminario Conciliar, desde donde surgió en el él la inquietud por el orden sacerdotal. Esta inquietud se apaciguó al ir a Lima donde, como secretario de Manuel Montt, debió realizar una misión que lo orientó hacia la actividad pública.
SU TRAYECTORIA EN LA POLÍTICA
Fue electo diputado a los 24 años de edad, entre los años 1864 y 1882. Durante este periodo (1878) fue enviado a Argentina, donde convenció al país vecino de que se mantuviera neutro frente a la Guerra del Pacífico.
Era un hombre de tendencia política liberal y un gran orador, que siendo militante del Club de la Reforma,  estuvo a favor de la incorporación popular en la toma de decisiones y de la apertura del sistema político chileno.
En 1881, el presidente Domingo Santa María lo nombró ministro de relaciones exteriores. Este sería su primer cargo ministerial durante aquel gobierno, ya que luego fue nombrado Ministro de Defensa y finalmente, del Interior.
En 1886 se presenta como candidato único a la presidencia de Chile, asumiendo como Presidente apoyado por la coalición liberal, el 18 de septiembre de este año.
SU GOBIERNO
Desde que asumió el poder tuvo conflictos con el Congreso, por proponer un plan de gobierno basado en el aumento de las facultades presidenciales, mientras el segundo esperaba disminuirlas.
Durante su gobierno, se registra una importante alza en la venta de salitre, que enriquece al país y permite a Balmaceda desarrollar su plan de obras públicas y de mejoramiento de la educación.
En 1891, el conflicto del Presidente con el Congreso se acentuó aún más, al no ser aprobada por el segundo la Ley de Presupuesto anual. Ante esto, Balmaceda aprueba de facto la Ley de Presupuesto del año anterior, anulando la autoridad del Congreso y desatando la Guerra Civil, con una Escuadra sublevada por los congresistas.
FIN DE SUS DÍAS
El 28 de Agosto, tras la derrota del ejército gobiernista en la Batalla de Placilla, Balmaceda entrega el gobierno al General Baquedano y se asila en la Embajada Argentina, donde se suicida el 19 de septiembre de 1891, un día después de terminar su mandato constitucional.

Al revisar los antecedentes de la vida del Presidente José Manuel Balmaceda, es posible comprender de mejor manera los hechos que la acompañan: su fuerte compromiso social, que lo llevó a mejorar la educación e interesarse por las obras públicas. Por otra parte, el que se le halla ido asignando una importancia política cada vez mayor, puede haber generado en él un afán de ambición que lo llevó a buscar el dominio del país hasta el punto de pasar a llevar el congreso.

Son innumerables los hechos que podrían explicar el actuar de Balmaceda, e imposible determinar con seguridad si su gobierno se rigió por un afán de crecimiento del país o de aumento de su propio poder. Sin embargo, en este proceso de estudio de la historia no se puede dejar de lado lo que señala Marc Bloch (1988) respecto del estudio de las ciencias sociales, ya que señala que frente a este, conviene adoptar la actitud del sabio. Esto quiere decir que se deben registrar o incluso provocar, como señala este autor, experiencias que pueden acabar con las teorías propias, en miras a la búsqueda de la verdad. El sabio ha de buscar los hechos del pasado con imparcialidad, para entregar a los estudiantes del presente la información necesaria para comprenderlos y sacar conclusiones de ellos.

Últimos días de gobierno del Presidente José Manuel Balmaceda/fin del Presidencialismo: http://www.youtube.com/watch?v=mwMmXH5v-Oc

Bibliografía
-Bloch, M. (1988) "Introducción a la Historia". Fondo de Cultura Económica de España: España.
- Donelly, RR (2002), "Fechas Históricas y Presidentes de Chile", tomo 3: José Manuel Balmaceda. Editorial Zig-Zag: Chile. 
- Encina, F.A. (1954) "Historia de Chile". Editorial VEA: Chile
- José Manuel Balmaceda, disponible en: http://www.memoriachilena.cl/
-Suicidio de José Manuel Balmaceda (1981), disponible en http://www.youtube.com/





miércoles, 6 de abril de 2011

La discriminación cultural en las escuelas chilenas

      A través de los años, las culturas observables en las escuelas de nuestro país se han ido diversificando, de acuerdo, principalmente a dos factores: la inclusión en las escuelas de las minorías étnicas y el aumento de inmigraciones hacia nuestro país.
    Así, Mella, O. señala que "los pueblos indígenas son objeto de diversas discriminaciones: (...) los canales de ascenso social son muy reducidos y la cantidad de indígenas que llegan a obtener un
título profesional es también muy baja". 

    En cuanto a las migraciones, señala que "hoy (...) llegan a Chile personas de otros países y de todos los continentes en busca de un mejor futuro. Su número es aún poco significativo pero su repercusión en la sociedad va mucho más allá de la cantidad de sus componentes al mismo tiempo que se puede
pronosticar un aumento ostensible en el futuro inmediato en la medida que Chile mantenga su
crecimiento económico".

     A partir de la fenomenología, nos es posible atribuir este hecho a la conciencia colectiva de los chilenos; a su forma de pensar y de ver la realidad. Nos vemos enfrentados a un hecho: la inclusión en nuestra cultura nacional y en nuestras salas de clases, de identidades culturales muy distintas y este hecho que "irrumpe" en nuestra cultura genera una reacción propia de nuestra forma de ser: el rechazo hacia lo que es diferente y, en la mayoría de los casos, su menosprecio.
     Este rechazo se debe a que los habitantes de nuestro país, tienen una fuerte tendencia al etnocentrismo cultural, lo que los hace considerar que todos los patrones de costumbres que no son los propios, no son buenos y son inaceptables. Por ello, los patrones culturales que no se ajustan a su realidad nacional son "combatidos", como si debieran ser eliminados.
     Diversos estudios han demostrado que los alumnos inmigrantes han debido enfrentar en Chile "fuertes antagonismos e incluso situaciones de violencia y abiertas actitudes racistas". En algunas escuelas se han tomado medidas para disminuir este fenómeno, como la inclusión de instancias de aceptación de los inmigrantes, en que se cante el himno nacional de Chile y luego el de estos., generando una actitud de valoración por la otra cultura en los alumnos nacionales.
     Los estudiantes de etnias, aunque gracias a las políticas educacionales de nuestro país han alcanzado cada vez una mayor acepación, como señala Mella O., aún no han podido superar la tendencia etnocentrista chilena.
     Todo esto nos lleva a pensar: ¿Seremos alguna vez los chilenos, capaces de aceptar e incorporar en nuestras prácticas culturales lo positivo de otras culturas?
      Seguramente, con el paso de los años, así como ha ido aumentando cada vez más la tolerancia entre nosotros, seremos capaces de respetar a los que tienen tradiciones que difieren de las nuestras.

Fuente: http://www.emol.com/encuestas/educadores20/pdf/c10/mella%20pdf%2010.pdf
  
   Discriminación en Chile