ENSEÑAR GEOGRAFÍA HOY: NECESIDAD DE UN NUEVO ENFOQUE
La enseñanza de la geografía en Educación General Básica pretende hacer “conscientes a los alumnos de su entorno (enseñar a percibir, imaginar, sentir, valorar). Que puedan interpretar, explicar, analizar, valorar y transformar su espacio geográfico positivamente para que como ciudadanos participen activamente en la toma de decisiones sobre la organización espacial y ordenamiento territorial” (Rodríguez, E. & otros, 2006, pp. 241)
Sin embargo, diversas investigaciones han dado cuenta de las dificultades que tienen los alumnos de Quinto Básico en la comprensión del espacio geográfico, ya que es un concepto que les parece demasiado abstracto y que les cuesta asociar con la vida diaria.
Por ello, Rodríguez & otros (2006) señalan que “se debe trabajar arduamente sobre la construcción del concepto de espacio geográfico (…), para así poder encaminar un verdadero aprendizaje de la geografía. Es necesario crear nexos entre la teoría geográfica y el espacio geográfico vivido, para así alcanzar una significación en su estudio” (Rodríguez, E. & otros, 2006, pp. 248)
Y este es uno de los mayores problemas de la enseñanza de la geografía en enseñanza básica: los alumnos tienden a desconocer la relación que existe entre el espacio como teoría, que es el que estudian, de manera memorística en la escuela, y el espacio real, en el que se desenvuelven día a día. De esta manera, sus aprendizajes les parecen muy abstractos y poco aplicables a la vida diaria, perdiendo muchas veces el interés por la geografía desde pequeños.
Los Mapas de Progreso establecen que en Quinto Básico los alumnos debieran ser capaces de comprender que “el espacio geográfico se caracteriza estableciendo relaciones entre los rasgos naturales y humanos” (MINEDUC, 2009, pp. 5). Según estos mapas, los alumnos de este curso debieran identificar las características de un medio y su influencia sobre las personas que lo habitan.
Diversas investigaciones que se han realizado dan cuenta de la dificultad que supone para los estudiantes establecer relaciones entre las características geográficas, los mapas y recursos naturales que estudian en la escuela y la realidad en que ellos se desarrollan. De alguna manera, les es muy difícil comprender que las ciencias que estudian en el colegio se refieren a la realidad concreta y les cuesta conectar los lugares de los mapas, con los lugares reales.
De alguna manera, este problema se debe a que la geografía en Chile suele enseñarse desde una perspectiva tradicional, la que “se basa en la adquisición de información y la formulación de teorías sobre regiones y más tarde sistemas espaciales. Se da así mismo importancia, en esta etapa, a la adquisición de técnicas cartográficas y de trabajo de campo” (Fien, J., 1992, pp.74)
Así, se pone énfasis en el aprendizaje memorístico de la geografía, sin considerar su estudio desde una perspectiva en que se relacionen la teoría y la realidad, para lograr un aprendizaje más significativo por parte de los estudiantes. Así, la geografía se vuelve un cúmulo de datos sin sentido que los estudiantes deben memorizar, sin darles significación alguna y limitando su capacidad de comprender las relaciones espaciales entre teoría y realidad.
Respecto de esto, Barrera (1999) señala que “en la enseñanza de esta asignatura cobra especial relevancia el estudio del espacio inmediato como referente necesario, a fin de evitar que los niños aprendan una geografía enunciativa, libresca, fragmentada y memorística” (Barrera, I., 1999, pp.9)
Investigaciones han revelado que en la enseñanza de la geografía en Chile se pone más énfasis, como señala Fien (1992), en los resultados de aprendizaje que en el proceso de este y eso genera desinterés en los estudiantes, puesto que no se les considera actores fundamentales de su adquisición de conocimientos, sino que es el docente quien tiene el papel protagónico en este proceso.
A raíz de lo expuesto, es posible señalar que es fundamental, para lograr una enseñanza significativa de la geografía, generar instancias en que los estudiantes relacionen los conocimientos con su realidad inmediata, ya que al aprender del entorno se podrá generar en ellos un “sentido de aprecio, de arraigo y de pertenencia al terruño, al lugar de origen que sentará las bases para el desarrollo de la identidad nacional y la valoración (de su patria). El conocimiento de otros lugares, personas y formas de vida diferentes a la propia, favorece actitudes de empatía, solidaridad y respeto a la diversidad étnica y cultural” (Barrera, I., 1999, pp.9)
Se debe dejar de lado el enfoque memorístico desde el que se tiende a enseñar la geografía en Chile, para utilizar un enfoque humanístico, que, como señala Fien (1992) considera que los contenidos de aprendizaje deben estar orientados al desarrollo de los alumnos en un mundo que se encuentra constantemente en cambio. El estudio de la geografía debe entregar a los estudiantes las herramientas para lograr su bienestar y el sentido de pertenencia necesario para sentirse parte integrante de la sociedad y posibles agentes de cambio de esta, en miras a su mejoramiento.
Solo si se considera la geografía al servicio del desarrollo humano y en directa relación con este, los alumnos alcanzarán el objetivo que señala el MINEDUC para esta asignatura, que es lograr el “desarrollo de conocimientos, habilidades y actitudes para comprender el mundo que les toca vivir, tanto a lo largo de su historia como también en el presente y que los capacite para actuar crítica y responsablemente” (MINEDUC, 2009)
Me parece que como docentes debemos enfrentar el desafío de ser guías de nuestros alumnos en un proceso en el cual aprenderán a enfrentar críticamente el espacio en que se desenvuelven, conociéndolo de la mejor manera posible, para así saberse agentes de cambio responsables de la historia y de su tierra.
Bibliografía:
* Barrera, I. (1999), “Geografía y su Enseñanza I”. Editorial SEP
* Fien, J. (1992) “Geografía, sociedad y vida cotidiana”. Disponible en http://cursos.puc.cl/eba4600-1/
* MINEDUC (2009) “Planes y Programas”
* Rodrígez, E. & otros (2006) “Problemas de Aprendizaje de la Geografía en Alumnos de Educación Básica”.
No hay comentarios:
Publicar un comentario